Por fin volvieron los días soleados...
Atrás quedaron las lluvias, tormentas, los días grises en que costaba tanto salir de casa aunque debo de reconocer que me encantan, los veo tan bohemios; no hay nada como tomar un buen café caliente un día lluvioso y gris.
Hoy ha vuelto a brillar con fuerza el sol, eran las 18:30h y teníamos esa temperatura tan veraniega en Cádiz. No podía ser menos, es el primer domingo de mayo.
Y con mayo, llegó el frescor matutino antes de que el sol empiece a calentar con más fuerza, y también con mayo llegaron las flores, el color y el olor del regalo más hermoso que se le puede hacer a una mujer, a una madre.
Y es así, ya se empezarán a ver pasar por las calles del centro, a eso de media mañana, filas perfectas de niños que se dirigen a llevar con mimo un humilde presente a la que todos de niño hemos sentido de una forma especial como Madre.
De igual forma al acabar las clases se arremolinaran alrededor de las suyas, las de carne; para entregarles el pequeño detalle que durante la semana han preparado para compensar aunque solo sea por ese día o por un instante, el cariño y la entrega que les dedican sus madres.
Hoy ha vuelto mayo y con mayo los recuerdos...
Recuerdo que cuando niño, llevábamos una flor al colegio para entregársela a la Virgen y le cantábamos canciones y pasábamos la mañana preparando el regalo que llevaríamos a casa para decirle a nuestra madre que la queriamos, que siempre sería la primera. Ese día siempre solía llevar como propósito portarme bien y ayudarla en todo lo que pudiera, pero siempre por algún motivo nunca era capaz de cumplirlo, menos mal que las madres lo perdonan todo.
Hoy ha vuelto mayo y con mayo los recuerdos... Y entre ellos siempre estás tú.
Nunca faltas, mire a donde mire algo me recuerda a ti...
Sólo han pasado dos años y parece tanto tiempo, y si en cambio vuelvo la vista atrás, recuerdo como si fuera ayer cada momento que pase contigo, que contradicción.
Pero se que allí donde estás, estás bien y que sigues estando conmigo, sigues estando presente en todo momento, en los buenos y en los menos buenos, como a ti te gustaba pensar porque para ti nada era malo... hasta el final.
Y para mi siempre es mayo, porque mayo es el recuerdo y mi recuerdo eres tú.
Un beso, te quiero.