
Sería la 01:00h de la mañana del domingo cuando una amiga me hizo esa foto. Se puede observar en mi cara el cansancio pues llevaba desde las 16:00h del sábado en la feria, además la noche antes, a penas había pegado ojo, solo pude dormir tres horas; pero eso que importa, estaba en la feria, en la de Jerez, en la que su gente lleva a gala como la mejor feria, "la mejor del mundo entero como dicen ellos", (opinión que comparto) y había que disfrutar.
La verdad que sólo llevaba dos metas: la primera, pasarlo realmente bien y la segunda llegar a tiempo a la comunión de mi primo que era a las 10:15 de la mañana, (las dos fueron cumplidas); y una vez más se cumple ese dicho que dice que es mejor no planear las cosas, porque si se planean no salen bien, y así fue.
Sólo quiero agradecer a todos los que de alguna forma hicieron posible que pasara una velada inolvidable, a los que estuvisteis acompañándome ese día -en persona o por teléfono-, a los que encontré por casualidad, aunque soy de los que piensa que nada es por casualidad, a los que no estuvisteis aunque pensabais venir, da igual a todos, gracias.
Después de días como este, en el que no preparas nada y todo sale bien, me doy cuenta de lo fáciles que pueden ser las cosas si dejas que siga su curso y espero que podáis leer entre lineas, pues se que algunos dirán: "no exageres que estás hablando de una feria, de cachondeo y de pasarlo bien" y si es cierto, estoy hablando de eso de pasarlo bien, sin ataduras, sin tiempo, sin planes dejando que el tiempo ponga las cosas en su sitio y vivir el momento y lo que está sucediendo en ese instante, disfrutar de la persona que tienes al lado y de lo que está a tu alrededor.
Ya he dicho que nada es por casualidad y así es, no fue por casualidad que entrara a bailar en aquella caseta en la que te encontré sin saber que estabas allí, no fue por casualidad que saliera tarde del trabajo y perdiéramos el tren esperado, nada fue por casualidad y si volviera atrás quisiera volver a salir tarde, a encontrarte, a llamarte cuando sonó aquella canción, a hacerme las mismas fotos, a tomar las mismas copas...
Espero poder vivir siempre como en feria...
La verdad que sólo llevaba dos metas: la primera, pasarlo realmente bien y la segunda llegar a tiempo a la comunión de mi primo que era a las 10:15 de la mañana, (las dos fueron cumplidas); y una vez más se cumple ese dicho que dice que es mejor no planear las cosas, porque si se planean no salen bien, y así fue.
Sólo quiero agradecer a todos los que de alguna forma hicieron posible que pasara una velada inolvidable, a los que estuvisteis acompañándome ese día -en persona o por teléfono-, a los que encontré por casualidad, aunque soy de los que piensa que nada es por casualidad, a los que no estuvisteis aunque pensabais venir, da igual a todos, gracias.
Después de días como este, en el que no preparas nada y todo sale bien, me doy cuenta de lo fáciles que pueden ser las cosas si dejas que siga su curso y espero que podáis leer entre lineas, pues se que algunos dirán: "no exageres que estás hablando de una feria, de cachondeo y de pasarlo bien" y si es cierto, estoy hablando de eso de pasarlo bien, sin ataduras, sin tiempo, sin planes dejando que el tiempo ponga las cosas en su sitio y vivir el momento y lo que está sucediendo en ese instante, disfrutar de la persona que tienes al lado y de lo que está a tu alrededor.
Ya he dicho que nada es por casualidad y así es, no fue por casualidad que entrara a bailar en aquella caseta en la que te encontré sin saber que estabas allí, no fue por casualidad que saliera tarde del trabajo y perdiéramos el tren esperado, nada fue por casualidad y si volviera atrás quisiera volver a salir tarde, a encontrarte, a llamarte cuando sonó aquella canción, a hacerme las mismas fotos, a tomar las mismas copas...
Espero poder vivir siempre como en feria...
