domingo, 16 de enero de 2011

La vista atrás... (24 de Diciembre de 2010)

Han pasado ocho meses desde que comenzara a escribiros...

Recuerdo haber comenzado haciendo publicidad, mandando mensajes para que visitarais mi pequeño rincón, rincón en el que me he sentido como pez en el agua y donde me he pasado horas releyendo lo que había escrito, porque se me podían pasar las horas muertas y no darme cuenta.


Agradeceros sobre todo, vuestros comentarios, vuestros ánimos para que siguiera escribiendo. Se que no doy todo lo que podría, por mi falta de entradas, pero siempre que me pongo, "me pongo", y puedo pasarme horas leyendo cada palabra que pongo.


Algunos me habéis aconsejado que haga entradas más cortas, pero no lo puedo evitar, los que me conocéis en persona y sabéis como soy, sabéis que cuando algo me apasiona no puedo parar y eso mismo me ocurre cada vez que decido escribir algo.


Hubo alguien que me dijo una vez que cada vez que leía mis estradas, le parecía estar teniendo una conversación conmigo frente a frente y que interiormente era mi voz la que iba leyendo lo que plasmaba su pantalla, lo cual me emociona, ya que realmente eso es lo que intento, que cuando se lea cada palabra, parezca que soy yo quien os lo está diciendo.


Gracias a todos, de verdad de corazón y espero que este año que nos llega venga cargado de muchos deseos cumplidos para todos y que desde luego me sigáis leyendo y dejando vuestros comentarios que tanto ánimo me dan.


Os deseo un feliz 2011 y muchos momentos más cargados de YO-PARLO.

lunes, 29 de noviembre de 2010

NOVIEMBRE... (29 de Noviembre de 2010)

No podía dejar pasar este mes sin contaros aquello que alguna que otra vez os he mencionado.
Noviembre, para algunos un mes importante por aquello de los Santos y Fieles Difuntos (aunque no todos son fieles), pero yo no vengo a hablar de vivos, de aquello que podemos hacer gracias al hecho de vivir, porque de lo que podremos hacer una vez muertos ya se encargan otros...
Vivía entonces en Sevilla, ciudad que adoro y cuando os digo esto, es porque es así (todo el que me conoce lo sabe, algún día os dejaré un poema con el que quedé entre los cinco finalistas del Certamen Nacional de Poesía Juan Ortíz del Barco).
Tras unas semanas sin venir a San Fernando por motivos de trabajo, llegué con unas ganas enormes de aprovechar el tiempo al máximo y no descansar (la verdad que fue así pero no de la forma que esperaba).
Nada más llegar pensé en irme a la playa; era verano y aunque la gente siempre habla del calor inaguantable de Sevilla, a mi se me hizo un mundo el bajarme del tren y empezar a sudar (ya me había acostumbrado al calor seco de la capital y no a la humedad de aquí).
Tras desayunar en casa, con mi hermana y mi sobrino; me fui con un amigo a Santa María del Mar, que es una playa que nos encanta porque tiene la particularidad de que en la arena hace un calor insoportable y el agua esta helada, por lo que nos llevamos todo el día de la toalla al agua y viceversa (lo cual nos encanta porque así nos ponemos más morenos).
Tras tomarnos el café de costumbre, regresamos a casa para ducharnos y salir. Fue un fin de semana largo (comenzó en jueves), y fue muy bien todo, así que el domingo para descansar, decidimos ver una película que según él me encantaría, pues son de esas hechas a conciencia para llegar a lo más profundo del espectador y no hablo de "pastelones" sino de cine y español y del que a mi realmente me gusta (reconozco que fue todo un acierto).
No quisiera contar nada de "NOVIEMBRE", que es como se titula, sólo deciros que me impulsó a hacer algo que siempre había soñado y que quizás por miedo al ridículo nunca me atreví a hacer ( bueno lo había hecho, pero nunca solo; a excepción de aquellas dos veces que me atreví a cantar una saeta por una apuesta, cuyo premio era un cartón de tabaco y una botella de whisky, la otra vez mejor no decirlo...).
Hacer "Arte por amor al Arte" ...
Recuerdo que cogí el tren camino de Sevilla y la melancolía empezó a apoderarse de mi al instante de sentarme (supongo que muchos habréis sentido ese sentimiento) pero nada más llegar a Puerto de Santa María, este sentimiento se fue solapando gracias a la llegada de Marta.
Se sentó a mi izquierda, dos asientos por delante, y comenzó a llorar sin consuelo (no puedo olvidar conque disimulo se secaba las lágrimas y como contenía la respiración para aguantar el llanto). Le ofrecí un pañuelo y sin mirarme a la cara lo cogió, pero pasada la estación de Jerez de la Frontera, se volvió y sonriendo me dijo: -gracias. Yo le respondí con una sonrisa y poco después comenzó de nuevo a llorar y a mirar por la ventana. Entonces volví a ofrecerle un clinex y le pregunté si podía ayudarle en algo; ella me dijo que era muy amable pero que no podía hacer nada... ( Creo que no fue así pues minutos más tarde se encontraba contándome todo su drama y pienso que indudablemente lo que necesitaba era desahogarse y sentirse escuchada)...
Hacía un día espléndido de mes de Septiembre, soleado y sin el calor sofocante del que hacen alarde los sevillanos. Llegué a casa, deshice la maleta y me tumbé en la cama y empezaron a venirme flashes, imágenes e ideas a la mente de lo vivido en el fin de semana, la película y aquella conversación con Marta que tanto tenían que ver.
Me levanté de la cama, tomé mi guitarra y me fui al centro...
Como de costumbre visite a Sor Ángela y tomé café en la plaza de la Asunción. Mientras tanto algo me animaba a hacer lo que estaba pensando y de igual modo mi parte más racional me decía que haría el ridículo. Me dirigí a calle Sierpes, y encontré a tres chavales cantando canciones de unos paisanos nuestros. La gente pasaba y los miraba y unas chicas los escuchaban ( parecían estar más pendiente de su pelo y de lo guapas que estaban, pues no paraban de mirarse en un escaparate, que de lo que aquellos cantaban). Los chicos pedían dinero, pues tenían la funda de la guitarra abierta y algunas monedas dentro de ella. Fue tras la cuarta canción que escuché cuando se levantaron y desmontaron su "tinglao" y se fueron con las chicas que estaban allí escuchándolos (se notaba a leguas que eran amigos).
"Es tu momento" - pensé. Y así fue...
Un poco avergonzado durante la primera canción y cerrando demasiado los ojos en mi opinión; pero ya en la segunda canción no tuve vergüenza para mirar a los ojos y sonreír a cuantos pasaban; hasta que al final de la misma, se me acercó una señora y me dejó a los pies una moneda. Al verlo, me quedé asombrado (yo no tenía intención de pedir dinero, además no tenía la funda abierta ni ningún otro recipiente para que me dejaran monedas) y le dije que no quería dinero, que lo hacía por gusto y por amor al arte. Ella, refunfuñando se alejó y me dijo: - ¡desagradecido! La gente nos miró y yo sonreí.
Comencé mi tercera canción (cuando digo "mi", me refiero a que soy autor tanto de letra como de música de éstas), y un señor que pasaba me lanzó una moneda, entonces paré de cantar y dije: -disculpe señor se le ha caído una moneda. Me sonrió y me dijo: - no se me ha caído, es para ti. Y con una sonrisa le dije que no hacía falta que lo hacía gratis y que si quería ayudar a alguien que se lo diera al primer pobre que se encontrara.
Aquel hombre se quedó a terminar de escuchar mi tercera canción (antes de continuar pedí disculpas a la gente que había parada escuchando, no eran muchas, quizás diez o doce). Ya no hubo más interrupciones, aunque sí hubo monedas, pero entendí que no podía estar continuamente parando la actuación y que yo tampoco soy nadie para impedir la caridad de la gente.
Terminé la improvisada actuación con "Maldita la Distancia", que dediqué a los que allí estaban escuchando, guardé mi guitarra tras un par de aplausos y varias sonrisas y me fui a casa pensando en repetir la experiencia (nunca lo he vuelto a hacer).
Aquel día volví con la satisfacción de haber hecho algo que siempre había soñado y con la batalla ganada a uno de los grandes miedos de todo ser humano, el ridículo.
Ahora que lo pienso, veo lo acostumbrados que estamos a pagar por todo y a que se nos remunere por hacer algo... El hombre se ha convertido en una máquina que hace a cambio de. Afortunadamente, no siempre es así, pero si es cierto que estamos poco acostumbrados a ver a la gente hacer "arte por amor al arte ".
No dejéis nunca de hacer aquello que os hace felices por miedo al ridículo o al que dirán, quien sabe si esa es la fórmula de empezar a vivir realmente uno de nuestros sueños y si no es así ese día posíblemente hayáis vencido uno de vuestros miedos, hayáis hecho feliz a alguien y lo que es mejor, hayais sido más felices vosotros mismos.
A los artistas de la calle.

domingo, 21 de noviembre de 2010

Un minuto... (21 de Noviembre de 2010)



No somos dueños del tiempo...
No nos corresponde saber que es lo que pasará en el futuro; a nadie le corresponde.
¿Alguien sabe si llegará a existir mañana? ¿Cuanto nos queda de vida? ¿Quién lo sabe? ¡Qué me lo diga!
Yo sólo se que si hoy es mi última noche, quiero que todo esté bien.
Quiero volver a sentir tus besos. Volver a tumbarme en la arena de la playa mientras contemplamos la luna y recostados en la funda de mi guitarra hablamos de lo insignificante que somos y lo inmenso del Universo.
Quiero volver a sentarme junto a ti mientras en el escenario suena esa canción que tanto nos gusta y sentir ese abrazo que tanto necesité.
...Pídeme de nuevo que te ame...
Volvería a esperar cada tarde a que vinieras para hacerme más corta mis tardes de Iglesia y mirar que no quedara nadie para poder cerrarla.
Un paseo por calle Betis, una Vela de Santana...
¿Qué tal si volvemos a grabar ese video que nos llevaría a la fama?
Volvería a revivir tantos momentos...
Llevarte de nuevo del abrazo al altar de San Pedro y San Pablo, aquel 15 de Agosto en el que vimos por primera vez la carita de nuestro angelito Pablo, aquella noche en vela esperando ver saltar la reja, cantar de nuevo aquella canción a la luz de las velas mientras Rusia nos veía y escuchaba, la interminable y devota calle Parras, aquella noche de enfados que con un abrazo terminara mientras el mar de Caños se escuchaba...
Volvería a revivir tantos momentos de la vida que son imposibles de vivir, porque ya pasaron. Ya sólo quedarán en nuestra mente, en lo que realmente importa, nuestra esencia, en nuestra alma.
Si hoy fuera mi última noche, sería feliz porque he vivido muchos momentos inolvidables con cada uno de vosotros y porque gracais a todos ellos soy lo que soy.
No desperdiciemos los momentos que nos da la vida. No sabemos si este instante será nuestro último minuto, nuestra ultima esencia en este principio de la vida.
A veces es preferible callar lo que uno realmente piensa, pues no siempre se está en lo acertado y esa equivocación puede abrir heridas que sólo el tiempo puede curar y si no somos dueños del tiempo y no sabemos lo que nos queda, ¿porqué abrirlas?
A S y S.

domingo, 31 de octubre de 2010

Un Don preciado...(31 de Octubre de 2010)


Hoy acaba octubre. Como también acabó septiembre, agosto, julio... Y es que todo termina, todo pasa y menos mal que es así.


Pero mañana comenzará de nuevo otro noviembre (gran película que os aconsejo, que pude compartir; para mi, con un gran amigo, para él, mejor decir gran colega, y que me hizo tomar mi guitarra y ponerme a cantar en las calles de Sevilla como cualquier otro indigente o artista callejero, pero esa es una historia que me guardaré para otra ocasión y que sin duda fue una gran experiencia) otro día, en definitiva otra oportunidad que nos da la vida para abrir y cerrar puertas, heridas, conflictos y día nuevo (si Dios quiere) que se nos regalará para poder vivir de nuevo el desafío más importante al que cada día que amanece se enfrenta un ser humano, la vida.


Realmente es una gracia, este don que se nos ha regalado, el de la vida; porque es realmente una aventura impresionante que podemos vivir de dos formas, mirando el vaso medio vacío o viéndolo medio lleno.


Y es que es así, cada persona frente a una misma situación actúa de forma totalmente distinta y es una decisión que toma en ese instante y normalmente sin ser lo debidamente meditada, y es que ahí está la gracia o la sal de la vida; en la naturalidad, en lo momentáneo y espontáneo de las cosas, y por ello es fácil ver como personas que se quieren, que son inseparables y se han ayudado siempre, en un instante o como dice la "Vida" misma, en un pestañear de ojos; se pelean, se rechazan e incluso se odian (espero nunca sentirlo, creo que el odio es lo que más puede destrozar a una persona). O por el contrario, podemos encontrarnos con la otra cara de la moneda, con gente que no se soportaba, que eran incapaces de dirigirse la palabra o coincidir en un mismo lugar puedan terminar siendo inseparables y dejando a un lado todo lo que podría haber pasado porque han decidido cerrar una puerta al rencor y abrir la de la amistad.


Ayer me decían que ese es otro gran don que algunas personas poseen, el de pedir perdón o decir lo siento y realmente es así, es un don y que a veces suele venir seguido de otro aun más hermoso si cabe, el de saber perdonar y disculpar, porque cuando este último ocurre, se completa totalmente este círculo maravilloso y que muchas veces no llegamos a completar, porque en nuestro afán de quitar importancia a las cosas, no dejamos que concluya y solemos decir tópicos como: "no es necesario", "no hace falta que te disculpes"... y no siempre debe ser así, ya que no cerramos este círculo, pues es necesario que uno escuche al que pide disculpas ya que no se puede quitar importancia al don de decir lo siento.


Esta mañana, sin esperarlo, alguien muy sabio me esperaba para decirme: "Hoy ha llegado la Salvación a esta casa" y realmente me lo creí. Y sentí en ese momento que una puerta se abría y otra se cerraba y por la que me adentraba a una nueva historia, a otra oportunidad de vivir la cara más hermosa de la vida, la de ver siempre el lado bueno de las cosas.




A mis inseparables. os adoro.

lunes, 13 de septiembre de 2010

Si no tengo Amor, nada soy... (14 de Septiembre de 2010)

Hace unas semanas, fui a visitar un Monasterio de Clausura y me encontré con una de las historias de amor más bonitas y que jamás podría haber imaginado tratándose de quien se trataba. Una historia llena de pasión, ternura y a la vez dolor... la verdad que no pude dejar de pensar en el hecho de que si no amamos no somos nada.

Os dejo aquí escrita (con el consentimiento de la enamorada) la carta que envío a su familia el día que decidió dejar todo por el hombre que amaba.

(La carta fue escrita el 15 de Agosto de 1957 y el nombre del Monasterio y de la enamorada han sido suprimidos a petición de la interesada, le pedí que me dejara copiarla y en un alarde de gratitud al Amor infinito que sintió y aun siente me lo permitió. espero que la disfrutéis)


Queridos padres.

Os escribo con todo mi amor y con el corazón lleno de gozo después de haber tenido la dicha de vivir un día como el de ayer.
Pasé todo el día acordándome de vosotros, es cierto que no ha pasado ni un solo día desde que llegué que haya dejado de recordaros, pero ayer pequé de egoísta; pues desde las primeras horas de la mañana fue por vosotros por quién pedí a Nuestra Madre Celestial, aunque estoy segura de que Ella no lo tendrá en cuenta y que entenderá mi debilidad y que aun estoy presa de los sentimientos hacia mi familia a pesar de los años que llevo aquí.

Pedí por vuestra salud, especialmente por la suya padre, se que está débil y que ya no se siente con fuerzas como para llevar las viñas y los caballos, pero usted estese tranquilo, Dios nuestro Padre, sabrá mejor que nosotros como ayudarle, confíe en el Señor y deje que Él sea quien lleve la casa. Apóyese más en madre, es una mujer llena de virtudes que desde siempre ha sabido guardar de su casa con muy buen juicio, Dios la ha colmado de bienes y dones y entre ellos, la prudencia, sabe que es una buena mujer y que siempre ha sabido enfrentarse a la dureza del campo y en definitiva a la vida; por eso apóyese en ella padre, usted descanse.

Madre, también pedí por usted, para que Nuestra Señora interceda ante su Hijo Jesucristo ahora que está con Él en el cielo y le de la luz del Espíritu Santo para entender que mi vida está aquí.

Acuérdese de aquellas historias que nos contabas de pequeños a mí y a mi hermanito Carlos junto al calor de la chimenea, ¿se acuerda? Pues es ahora cuando entiendo con la intensidad que hablaba de su amor hacia padre desde el primer día que lo vio. Sí, ahora lo entiendo, porque es ese mismo sentimiento el que siento yo por el Señor. Madre estoy enamorada, es como un fuego abrasador que inunda mi corazón y que desde el primer día que sentí su llamada no ha dejado de arder en mi. Estoy segura de que Dios le hará entender que es aquí donde soy feliz, pues Él ha querido tomarme como esposa, y ¿cómo decir no al amor de mi vida?

Sabe que siempre anduve buscando al hombre perfecto, al príncipe azul de mis sueños. Un hombre que como padre, supiera hacer feliz a su esposa, y también sabe que nunca llegue a encontrarlo; pero fue cuando Dios llamó a Carlos a su presencia, y en ese momento sentí la llamada. Es cierto que al principio tenía miedo. miedo de que me quitara algo, ¡qué tonta fui!, pues no venía a quitarme nada sino todo lo contrario a dármelo todo, a darme la vida.

Por eso madre quiero que entienda que es así como soy feliz, que fuera de está casa, mi casa, no me sentiría bien. Siempre me dijo que una mujer debe hacer lo que quiera para sentirse realizada, que luchara por mis sueños, y eso hago. Estoy donde quiero y con quien quiero.

Y es este consejo que me dio, el que me ayudó a dar el Sí al Señor y dentro de unos días haré mis votos temporales, por eso el motivo de esta carta porque quiero que vengan y participen conmigo de mi nueva vida, de la vida.

Será aquí en el Monasterio el día 12 de Septiembre, festividad del Dulce Nombre de María, y es que esta Madre mía del Cielo no quiere dejar de ayudarme y acompañarme pues siempre es en una fiesta suya cuando me pasan cosas importantes. Fue en 8 de Septiembre cuando llamó Dios a Carlos y en 8 de Diciembre llegué a este lugar. ¡Que Maravillosa es!

Sin más me despido de vosotros con un abrazo en Nuestro Señor Jesucristo y deseándoos la Paz.





PD: Espero que vengan, un beso de vuestra niña.

martes, 24 de agosto de 2010

Artista sin escenario... (24 de Agosto de 2010)


"Una vez más me quedé sentado, observando lo que pasaba a mi alrededor...

No se si os ha pasado alguna vez, pero a mi si. Es esa sensación en la que te sientes que estás como mero observador de todo lo que pasa por la vida; el tiempo, la gente, las situaciones...
Es algo extraño, a veces, incluso es como si pusiera música a esos momentos y te sientes como que estás ahí pero realmente no lo estás.

Antes, recuerdo que me entristecía cuando tenía esta sensación, porque pensaba que estaba dejando pasar el tiempo sin vivirlo, pensaba que desperdiciaba todo aquello que la vida me ofrecía cada día, cada minuto o instante; pero gracias a Dios ya no pienso así.

He analizado varias veces esta situación y hoy me resulta placentera, pues no la vivo como eso que tantas veces hemos escuchado de que: "por mucha gente que tengas alrededor, te sientes solo". Quizás sea algo parecido a lo que vivían los místicos cuando sentían que incluso salían de sus cuerpos y llegaban a sentir grandes emociones que no eran capaz de sentir cuando hacían su vida normal, lo cual hacía a algunos de ellos poderse llevar horas sin moverse, absortos en su interior y en ese estado de observadores del gran Amor.

Sí, así es, dejas todo aquello que tienes alrededor, la mente en blanco, libre de pensamientos que puedan romper ese momento fascinante que la vida nos regala, la verdadera paz, la del interior, que muchas veces por causas ajenas a nosotros no logramos alcanzar.
Es ese mismo sentimiento que nos permite quedarnos callados sin necesidad de expresar lo que vemos cuando nos quedamos admirando el amanecer o una puesta de sol, o la belleza del cielo, la inmensidad del mar, (no puedo dejar de pensar en Caños de Meca o cuantos desayunos en el Guanche mirando la Bahía) lo mismo que nos hace escuchar (que no oír) una canción y perdernos en la melodía interiorizándola sin necesidad de cantar la letra de la misma, es más a veces da igual, o al contrario interiorizar las palabras que dice pero sin necesidad de que sean acompañadas por la música... (podría nombrar tantas)

Y así puede ocurrirnos con cualquier tipo de arte, ya sea de las excelentes como la fotografía, la música, el cine, la arquitectura, la pintura... o las cotidianas como hablar, respirar, mirar, cocinar, trabajar... Y es que todo puede hacerse con arte cuando amas realmente lo que haces.

No digáis que no son artistas aquellos que ponen sus puestos en las plazas engalanados con las frutas y verduras bien colocadas, ¿no os dan más ganas de comprar en ellos? Son verdaderos artistas cuando cuidan colores y formas para que todo entre por la vista sin necesidad de probrar un solo bocado.

Lo mismo ocurre en esos pueblos donde ves las fachadas relucientes de cal y las macetas de coloridas flores, realmente son artistas, decoradores de primera sin necesidad de tener una titulación que lo demuestre, tan sólo la de la vida.

El arte de cocinar, como muchas amas de casa preparan la mesa, o tienden... en definitiva todos llevamos algún arte dentro que solo hay que dejar florecer. Nadie (na-die) quedó fuera de esa repartición, solo hay que buscarlo y no equivocarse porque puede ser que muchas veces nos empeñemos en lo que nos gusta y no en lo que verdaderamente podemos hacer con arte.



A Mila, artista sin más.

sábado, 14 de agosto de 2010

Aires nuevos... (14 de Agosto de 2010)


Hacía tiempo que no escribía, necesitaba un respiro, un descanso. Necesitaba desnudarme de todo aquello que me ataba y entre eso también la red. No fue una decisión tomada a conciencia, solo me dedique a vivir el momento y a hacer lo que me apeteciera y lo que más me apetecía era dejar todo.

Ha sido un tiempo intenso, aunque inmerso en una sequedad impresionante en cuanto a esto de escribir, parecía que me faltaban horas.


Eso no significa que no haya vivido momentos y conocido a personas que hubieran merecido una entrada en el blog, pero llegaba tan cansado a casa que ni ganas de escribir tenía.

Fue maravilloso lo que pasó y lo que no, maravilloso.

Después de este respiro vuelvo con ganas pero sin pasarme, que fluyan las ideas y los sentimientos, sin obligaciones que fue como fue creado este blog.